DIMENSIONES EXISTENCIALES
Biológica - Sociocultural - Espiritual
El concepto de dimensión se entiende no como partes diferenciadas, sino definidas por unas características comunes (en este caso por lo biológico, lo sociocultural y lo espiritual) y que interaccionan entre sí, conformando el todo (en este caso el individuo o persona).
Por eso que haya que tener en cuenta que muchos aspectos, elementos, acciones, factores y demás elementos componentes de nuestra existencia son difíciles de asignar a una u otra dimensión, como por ejemplo comer, que puede ser algo biológico pero también social; o ir al cine, que puede ser algo espiritual pero también social. De ahí que el criterio a seguir en estos casos y en general es determinar su adscripción a la dimensión correspondiente en base al criterio de atención, es decir, de dónde esté operando nuestra consciencia, si centrada en nuestro organismo, en nuestro entorno o en nuestro pensamiento o fuero interno.
Dimensión Biológica:
Esta dimensión se refiere a todos los aspectos relacionados con nuestro cuerpo físico y sus necesidades. Incluye el crecimiento y desarrollo físico, el cuidado del cuerpo, la salud física, el descanso adecuado, la alimentación equilibrada y otros aspectos biológicos que afectan a nuestra existencia. A tener en cuenta en la dimensión biológica:
Nutrición.
Actividad física.
Descanso y sueño.
Cuidado y mantenimiento del cuerpo: higiene, belleza, etc.
Salud física y atención médica: cómo nos sentimos físicamente, si tenemos alguna condición médica o limitaciones.
Bienestar emocional y corporal: cómo nos relacionamos con nuestro cuerpo, cómo nos sentimos en nuestra propia piel y con nuestra apariencia física.
Funcionalidad y capacidad: capacidades físicas, habilidades y cómo utilizamos nuestro cuerpo para interactuar con el mundo y realizar actividades diarias.
Dimensión Social:
Esta dimensión se refiere a nuestras interacciones y relaciones con el entorno, otras personas, así como nuestra participación en la sociedad. Incluye aspectos como las habilidades sociales, las relaciones saludables, las responsabilidades familiares y sociales, la educación, la formación, el aprendizaje, el trabajo, el desarrollo personal y social en general. A tener en cuenta en la dimensión social:
Comunicación.
Relaciones.
Actividades comunitarias.
Responsabilidades familiares y sociales.
Objetivos educativos y profesionales.
Cómo nos sentimos integrados en nuestra comunidad y si nos sentimos parte de un grupo o grupos culturales.
Impacto social: cómo nuestras experiencias sociocultu-rales influyen en nuestra vida, nuestras decisiones, perspectivas y acciones, así como el impacto que tenemos en la sociedad y las comunidades en las que participamos.
Dimensión Espiritual:
Esta dimensión se refiere a la búsqueda de significado, el desarrollo personal y la conexión con algo más allá de lo material. Incluye aspectos como la exploración de valores y creencias, la búsqueda de deseos y propósitos, el bienestar emocional y mental, la reflexión, la práctica de actividades espirituales, el autoconocimiento, el entendimiento, la abstracción, el pensamiento, la creatividad, la imaginación, la curiosidad, etc. A tener en cuenta en la dimensión espiritual:
Conexión interna: considerar si nos sentimos conectados con nuestro ser interior, nuestra esencia o nuestra conciencia más profunda y si cultivamos una conexión y escucha interna.
Deseos y propósitos.
Bienestar emocional y mental.
Actividades de autoconocimiento y entendimiento.
Búsqueda de significado y sentido en la vida.
Estado de ánimo y de armonía.
Exploración de valores y de creencias personales.
Sentido de propósito y trascendencia: si sentimos un propósito y significado más profundo en nuestras vidas, si nos conectamos con algo más allá de nosotros mismos y si buscamos un crecimiento espiritual o la trascendencia de nuestras experiencias.
Prácticas espirituales: prácticas religiosas, filosóficas y/o meditaciones y cómo influyen.